lunes, 28 de julio de 2008

El factor internacional que pesó en el alejamiento de Hans Eben

D&S transa sus títulos en Estados Unidos y se le aplican las normas de la Securities and Exchange Commission (SEC). Pero expertos estiman poco probable -aunque no lo descartan totalmente- que este regulador intervenga, porque no hay ADRs en las compraventas cuestionadas.

Una reunión concretada el martes en la tarde entre Nicolás y Felipe Ibáñez con Hans Eben fue clave en la decisión que dos días después adoptaría este último alto ejecutivo, en orden a renunciar al directorio de la supermercadista D&S. Esto, tras el bullado dictamen de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) que levantó cargos contra Eben y otros siete ejecutivos por su comportamiento en mayo de 2007 cuando se negociaba el acuerdo de fusión de D&S-Falabella.

A Eben se le acusó de no guardar la reserva, mientras otras tres personas del grupo Tucapel, relacionadas al ex presidente de Icare, por usar información privilegiada. Y aunque no fueron sancionados, la SVS también investigó a su hermano Walter y a su sobrino Cristián.

En aquella cita con los Ibáñez, el ahora ex vicepresidente de D&S quedó con la decisión en sus manos, pero Nicolás Ibáñez fue claro en manifestarle que era de la opinión de que Eben debería concentrar sus esfuerzos en resolver su situación y dedicarse ciento por ciento a ello, mientras la compañía sigue enfocada en su camino de crecimiento. En esta opinión habrían estado de acuerdo otros directores.

En el análisis también estuvieron presentes las eventuales implicancias que podría tener la situación con la autoridad regulatoria norteamericana, la Securities and Exchange Commision (SEC), debido a que D&S desde hace 10 años que transa sus títulos en la Bolsa de Nueva York (NYSE), a través de ADRs. De hecho, la renuncia de Hans Eben el jueves por la noche fue comunicada también ante aquel regulador norteamericano, según se constató en la página web de la SEC.

Posibles escenarios

Bajo las disposiciones de Estados Unidos existen normas avaladas en jurisprudencia -por ejemplo, varias condenas cursadas contra altos ejecutivos-, basadas en los llamados "duty of care" o "duty of trust", que se podrían asemejar a lo que en Chile se conoce como el deber de reserva.

Pero estas prevenciones tienen altas probabilidades de no aplicarse al caso de Hans Eben, coinciden varios expertos consultados, dado que en el caso sancionado por la SVS no estuvieron involucrados valores registrados en Estados Unidos (ADRs), sino sólo títulos accionarios en Chile. Y, además, todos los hechos ocurrieron en el país.

"Por lo tanto, la SEC no tiene jurisdicción", agrega un abogado experto norteamericano. "Si hubieran sido ADRs, creo que la SEC probablemente hubiera intervenido, pero como ocurrieron las cosas, es poco probable. Porque no hubo transacciones con estos títulos", concuerda el abogado Roberto Guerrero, socio de Guerrero Olivos Novoa Errázuriz.

Mientras, en la SVS aseguran que la entidad no mandó información al regulador norteamericano y no tienen antecedentes de ningún tipo de investigación en curso en la SEC.

Cristián Eyzaguirre, abogado de Carey y Compañía, dice que la SEC opera mucho más en base a jurisprudencia y con un carácter más expansivo que otros reguladores, siendo no poco frecuentes los casos en que ha sancionado a personas que están fuera de la frontera de Estados Unidos.

Explica que en Estados Unidos existe una figura legal que se denomina la regla 10b-5, que, entre otras, tipifica la figura del "tipee", alguien que compra o vende acciones luego de recibir un consejo (o "tip") de una persona del interior de una empresa. Eyzaguirre agrega que bajo esta regla, quien da el dato también es sancionado por el organismo norteamericano.

Y cita el ejemplo de un abogado, Israel G. Grossman, quien en 1987 fue encontrado culpable de abuso de información privilegiada al haber "dateado" a 6 parientes y amigos sobre la reestructuración de una empresa que era cliente del estudio en el que Grossman trabajaba y de la que se enteró por sus colegas.

Consultada la SEC, ésta señaló: "Sin comentarios. El staff de la SEC no está autorizado para confirmar o negar la existencia o no existencia de cualquier investigación".

El martes por la tarde, Nicolás Ibáñez se reunió con Hans Eben. Tras el encuentro, Eben quedó con la decisión de renuncia al directorio de D&S en sus manos.

En la SVS explican que no se mandó información al regulador norteamericano y no tienen antecedentes de ningún tipo de investigación en curso en la SEC.

Bajo las disposiciones de Estados Unidos existen normas, aplicadas en otros casos, que se podrían asemejar a lo que en Chile se conoce como el deber de reserva.

Ex director de D&S envió cartas a los más importantes ejecutivos y empresarios del país


En las misivas que Hans Eben remitió a partir del día de la sanción, incluso recomienda hacer futuras negociaciones fuera de Chile y adjuntó varios antecedentes para alegar inocencia.

A.G.

Para Hans Eben definitivamente ha sido un trago amargo el que ha debido pasar tras las sanciones que le cursó la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).

Para dar a conocer su versión, el mismo jueves en que el regulador hizo públicos los cargos en su contra, el ex presidente de Icare redactó una misiva a los más importantes empresarios del país, incluidas las cabeceras de algunos de los grupos económicos más grandes, representantes y directivos de Icare, directores de empresas y académicos.

Se trata de un conjunto de a lo menos 30 misivas enviadas a lo más granado del mundo empresarial, hechas llegar a personalidades de los negocios, como Alfredo Moreno, Eliodoro Matte, uno de los hermanos Von Appen, directivos de LarrainVial y el economista Felipe Larraín, además de directores de D&S.

¿El objetivo? Dejar en claro a esta selecta audiencia su posición frente al tema y lo injusto que para él era esta situación por la que atraviesa, porque nunca había faltado al deber de reserva.

Conocedores de estas misivas, explican que en ellas incluso Hans Eben planteó, a modo de recomendación, hacer futuras negociaciones fuera de Chile y adjuntó también las declaraciones públicas que hizo él mismo y Felipe Ibáñez el mismo día de la sanción, además de artículos de prensa de la época inmediatamente anterior al acuerdo de fusión D&S - Falabella, para reflejar que ya eran temas de dominio público los que en los cargos de la SVS se le acusa divulgar.

Eben no estuvo disponible para comentar estas informaciones.

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