lunes, 15 de junio de 2009

El cambio de jefe causaría una reacción en cadena en Procter & Gamble

La multinacional de consumo masivo se encuentra ahora ante el desafío de evitar que los ejecutivos de alto rango abandonen el barco

La designación de un nuevo CEO en Procter & Gamble (P&G) podría causar mayores cambios en la gerencia del gigante de productos de consumo mientras trata de controlar más de cerca su inmenso imperio y de impedir que ciertos ejecutivos renuncien, dijeron personas al tanto.

El miércoles, P&G anunció que el director de operaciones Robert McDonald se convertirá en presidente ejecutivo el primero de julio, sucediendo a A.G Lafley, que había ejercido el cargo durante nueve años. El nombramiento pone a un veterano con 29 años en la empresa al mando justo cuando P&G debe luchar contra la recesión global y nuevas amenazas competitivas a sus marcas, que incluyen Pantene y Gillette, según informa el sitio Portafolio. McDonald dio el miércoles a sus empleados un indicio de lo que está por venir: planea reducir los niveles de gerencia entre las posiciones más bajas y la presidencia ejecutiva a siete niveles, dijo en una reunión con personal en la sede de P&G, en Cincinnati, según personas presentes en la reunión. En la actualidad hay unos nueve niveles de gerencia entre los nuevos empleados y la oficina del CEO. McDonald también dijo que no se remplazaría a sí mismo como director general de Operaciones y asumirá el título de director general, eliminando otro empleo de alto rango. Susan Arnold, que planea abandonar la empresa en septiembre, ostenta ahora ese cargo. Como CEO, McDonald planea "crear una organización más simple, compacta y ágil", dijo en una teleconferencia con analistas de Wall Street. "Esta es una prioridad porque la simplificación reduce costos, mejora la productividad y aumenta la satisfacción de los empleados". Esos cambios son una confirmación de uno de los obstáculos más críticos de P&G: su a veces engorrosa burocracia y la lentitud en el proceso de toma de decisiones. En la última década, P&G ha crecido hasta convertirse en un gigante, duplicando sus ventas anuales a u$s83.500 millones, consigna el portal Portafolio.La compañía tiene 138.000 empleados en más de 80 países. Esa gran escala a veces ha hecho más difícil responder rápidamente a amenazas competitivas como los productos de menor costo de los rivales. Mientras, la organización debe convencer a otros altos ejecutivos para que se queden ahora que saben que el cargo más alto no será para ellos. McDonald cumple 56 años la semana que viene, muy por debajo de la edad normal de jubilación, de 65 años, y P&G normalmente espera que su CEO ostente el cargo por al menos diez años. El modelo de P&G de ascender a los empleados internamente provoca entre ellos una competencia intensa a medida que van escalando los rangos.

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