miércoles, 29 de abril de 2009

Chrysler evita la bancarrota

Carlos Chirinos Vásquez
BBC Mundo, Washington

El Departamento del Tesoro parece haber llegado a un acuerdo con los principales acreedores de la fabricante de autos Chrysler que podría evitar que la empresa tenga de declararse en bancarrota y reestructurarse bajo las estrictas condiciones del capitulo 11 de la ley estadounidense.
Según información publicada por el periódico The Washington Post - citando fuentes que participaron en la negociación - el acuerdo habría sido alcanzado "en principio" la noche del lunes con parte de los acreedores.
Aunque BBC Mundo no ha logrado confirmar la información con el Departamento del Tesoro o con portavoces de la empresa, en medios financieros se da por descontado que ese acuerdo fue alcanzado.
Chrysler debe US$6.900 millones a un grupo de bancos y fondos de inversión, y también tiene obligaciones con el fondo de retiro de sus empleados.
Según lo trascendido acerca del principio de acuerdo alcanzado este martes, cuatro de los mayores acreedores habrían aceptado reducir la deuda a US$2.000 millones que serían pagados en efectivo.
Quedaría por convencer al resto del grupo, integrado en total por 46 instituciones financieras. Si no se lograra, se cree que la empresa se acogerá al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota, lo que no necesariamente implicaría su desaparición, pero si dificultaría su margen de negociación.
Plazo final
El jueves 30 de abril se cumple el plazo dado por el gobierno estadounidense para que la compañía negociara con acreedores y sindicatos un plan que permita la recuperación de la empresa.
Durante el fin de semana la automotriz llegó a un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores del Automóvil que le otorgará a estos el 55% de la propiedad de la compañía. El resto se dividirá entre el gobierno estadounidense y la italiana Fiat.

El acuerdo contempla una alianza con la italiana Fiat.
Hace un mes, al anunciar su plan para el rescate del sector, el presidente Barack Obama dijo que Chrysler tendría que asociarse con Fiat, única manera de justificar que se dediquen fondos públicos para socorrer a la automotriz, considerada la tercera de las "grandes" tras General Motoros y Ford.
Hasta ahora Chrysler se ha mantenido a flote con los US$4.000 millones del préstamo que le otorgó el gobierno a principios de año y podría recibir otros US$500 millones en los próximos días, si el plan de reestructuración es finalmente aprobado.
El gobierno ha dicho que podría considerar el otorgamiento de otros US$6.000 millones si se completa la alianza con Fiat.
En Italia este martes un alto ejecutivo de Fiat expresó su "confianza" en que la alianza entre ambas fabricantes se concrete, pero aseguró que habrá que esperar hasta el jueves para se haga el anuncio formal.
Problema de muchos
Las "tres grandes" de la industria automotriz estadounidense confrontan problemas, pero los especialistas del sector consideran que Chrysler es la que sufre la situación más grave, al punto que muchos creen que son escasas su posibilidad de mantenerse en el negocio.
Las tres automotrices estadounidenses han visto caer sus ventas de vehículos hasta en un 45% en comparación con el año 2008, lo que - según analistas - agravó los problemas que vienen enfrentando desde hace varios años.
Este lunes la mayor de todas, General Motors, anunció nuevos despidos y la reducción de horas de trabajo, el cierre de plantas de ensamblaje, y la reducción de la línea de vehículos, parte de una propuesta que daría el control de la empresa a los sindicatos y al gobierno.
Según el plan de Obama, General Motors tiene hasta el 1 de junio para presentar un plan de recuperación que evite la declaración en bancarrota de la que alguna vez fue la mayor corporación del mundo. La empresa debe US$37.000 millones.
Ante el eventual colapso de la industria automotriz, fuente de empleos y de "orgullo nacional", el presidente Obama creó un "equipo de tarea" que coordina y supervisa los pasos tomados por las empresas para lograr su supervivencia.

http://www.bbc.co.uk