domingo, 29 de marzo de 2009

Los golpes a la clase media

A pesar de que todavía no hay cifras exactas sobre reducción de ingresos o empleos en la clase media, algunos empiezan a sentir las turbulencias
Por: Iana Málaga Newton

La primera acción que tomó Luis Flores apenas perdió su empleo fue recortar su presupuesto familiar. Él es un ingeniero industrial que hasta enero pasado trabajó como jefe de desarrollo en la minera Atacocha que hoy pertenece al grupo Milpo. “Allí ganaba S/.9.000 mensuales, lo que me permitía mantener mi hogar sin la ayuda de mi esposa y darnos una serie de comodidades”, cuenta.
Aunque prefirió no mencionar cifras, Francisco Ismodes, jefe corporativo de Milpo, señala que en esta empresa no se ha despedido a un grupo significativo de personas. No obstante, Flores dice que él fue uno de los trabajadores que tuvo que salir de Milpo, pues al caer los precios de los minerales, la empresa redujo parte de su personal.
Tal como le sucedió a Flores, en Lima hay personas de clase media que se han visto afectadas por la crisis. Como explica Carlos Aramburú, profesor principal de la PUCP, en los últimos meses se ha notado una disminución de la mano de obra en el sector minero y en agroexportación que en buena medida concentran trabajadores de clase media.
Bajo esa línea, Javier Iguíñiz, también catedrático de la PUCP, opina que cuando se presenta una crisis, por lo general hay diferentes momentos que afectan a los sectores sociales. “Por ahora, una capa de gerentes y empleados que dependía de la minería o las exportaciones ha reducido sus proyectos de inversión o sus ingresos”, explica.
Tal como anunció esta semana el presidente Alan García, el impacto más fuerte de la crisis se sentirá entre mayo y junio, meses en los que cerca de 200 mil trabajadores perderán su empleo, sobre todo en el sector minero.
¿Pero quiénes integran la clase media en el Perú? Para los expertos, este sector está formado por individuos de nivel educativo superior o técnico, que además tienen empleo formal o son dueños de pequeñas empresas y viven en zonas urbanas.
Víctor Vignale, experto en recursos humanos y socio de AB Asociados, dice que las personas de clase media ganan entre S/.3.500 y S/.10.000 mensuales, pero en ese grupo hay quienes están más expuestos a sufrir una peor sacudida económica que los empleados más jóvenes con menos costos fijos que cubrir.
EMPEZAR A RESTARLógicamente, la gente de clase media que ve reducir sus ingresos suele sacrificar algunos gastos que, si bien le brindan confort, no son tan esenciales.
El año pasado Luis Flores compró una camioneta de US$36.000 gracias a los seis sueldos que recibió en el 2007 por las utilidades de la minera en la que trabajaba. También viajó con su esposa y su hija de 3 años a Brasil. Y si bien al perder el empleo él recibió un incentivo de S/.30.000 que hoy le permite asumir los S/.5.000 que paga mensualmente para mantener la casa, la hipoteca del departamento y otras deudas, él ha disminuido sus gastos.
“Hoy prefiero no salir a comer a la calle, he reducido mi consumo de gasolina, a veces me movilizo en transporte público y he dejado de lado los paseos a la playa o al campo”, cuenta.
Carlos Aramburú apunta que aunque todavía no hay estadísticas, es posible que en los próximos meses algunas empresas de entretenimiento, restaurantes y cines disminuyan sus ventas, pues en momentos de crisis la clase media reduce el gasto de los bienes suntuarios. “Y eso hoy se refleja en una disminución de la recaudación del IGV”, señala.
Jorge Chávez, presidente de la consultora Maximixe, agrega que en tiempos de inestabilidad económica la clase media suele postergar sus proyectos.
Es el caso de Iván Martel, ex jefe de contabilidad de la minera San Ignacio de Morococha, quien perdió el empleo en enero. Afortunadamente, hace unos días encontró trabajo en una compañía turística, donde recibirá 30% menos que los S/.12.000 mensuales que percibía en su anterior trabajo. No obstante, Martel ha decidido no llevar la maestría que este año planeaba estudiar, para cubrir los gastos de la casa.
CASA, AUTO Y DEUDASOtra medida de austeridad de la clase media se refleja en el sector inmobiliario. Según Gino Layseca, gerente general de Tinsa (empresa especializada en tasaciones), este verano los dueños de casas de playa han tenido más dificultades para alquilar sus inmuebles al precio que buscaban.
“Las casas entre el kilómetro 70 de la carretera Panamericana y el límite de Asia se han alquilado a precios entre 10% y 14% menores que el 2008”, anota. Y si el año pasado una casa en la playa se alquilaba a US$5.000 mensuales en promedio, a fines de la temporada algunas casas se han ofertado en US$2.000.
Sin embargo, José Luis Ayllón, director técnico de Capeco, se muestra optimista y cree que la demanda de viviendas en Lima no disminuirá significativamente este año.
A su vez, Iván Besich, director de la Asociación de Representantes Automotrices del Perú (Araper), dice que en los dos primeros meses del año la venta de autos nuevos solo decreció 3,5% respecto del 2008. “Y al mes de febrero la venta de vehículos ligeros como station wagon ha crecido 6,97% en comparación al año pasado”, afirma.
Pero al revisar los niveles de endeudamiento del sistema financiero se prevé que algunas familias de clase media estarían dejando de pagar sus deudas bancarias. De acuerdo con el reporte de febrero de la Asociación de Bancos del Perú (Asbanc), en los últimos cuatro meses el índice de morosidad de la banca privada registra una tendencia creciente. Si en noviembre del 2008 el nivel de morosidad fue de 1,26%, el pasado febrero fue de 1,43%.
Estas son señales de cómo la crisis empieza a impactar en la clase media. Sin embargo, los resultados sobre qué tanto disminuirá el consumo en este sector solo se podrán observar en los próximos meses.

CLAVES
Los expertos opinan que durante la crisis los jóvenes de clase media que ingresan a la PEA tendrán dificultades para conseguir empleo.
Las familias de clase media están integradas por cuatro personas en promedio.
ENFOQUE
Transición *En el mundo de los negocios se observa que todos los días hay empresas que se venden, se fusionan con otras o se reestructuran por más que no haya una crisis económica. Eso genera que algunas personas pierdan su empleo abruptamente, sin que signifique que sean menos competitivas.
Frente a esta situación, lo primero que debe hacer la persona que ha perdido el trabajo es fijar un plan de acción, además de identificar sus necesidades y las alternativas laborales que tiene a futuro.
Además, la persona debe contabilizar el patrimonio que posee, para que en función a ello pueda determinar su capacidad de gasto durante el período de transición entre perder el empleo y conseguir otro.
Como siguiente paso, la persona debe hacer un análisis de sus atributos personales, su experiencia laboral y sus intereses, a fin de redefinir su estrategia para conseguir trabajo en las empresas adonde apunta.
Si no toma estas medidas, se caminará sin brújula.

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