martes, 25 de noviembre de 2008

México al borde de recesión, Brasil y Chile bajan el ritmo

Desaceleración en Estados Unidos, contracción petrolera y menor entrada de capitales llevarían a México a crecer sólo un 0,4% el 2009.
por Eduardo Coronado, Santiago

Santiago. Nuevas caídas en los precios de materias primas, manufacturas y presiones inflacionarias por la depreciación de las monedas tendrán a México al borde de la recesión, a Brasil desacelerándose en torno a un 3,0% y a Chile expandiéndose sólo un 2,6% en 2009, coincidieron economistas y organismos internacionales.

Una de las economías latinoamericanas más complicadas el próximo año será México. De acuerdo a un reporte del banco de inversión Merrill Lynch, ese país virtualmente no crecerá el próximo año –se estima un magro 0,4%-, debido a que la profundización de la crisis global “sugiere un panorama más inhóspito para el crecimiento en Estados Unidos y por tanto para la demanda de manufacturas mexicanas”.

Igual proyección para México dio a conocer este martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), estimando un crecimiento del PIB a precios de mercado de sólo 0,4% el próximo año y de 1,8% en el 2010. “El principal riesgo para la economía mexicana es que la desaceleración en Estados Unidos sea más profunda o dure más que lo proyectado”, señaló la Ocde en su informe.

Además de esos riesgos, México también va a enfrentar “una fuerte contracción petrolera y una posible reducción en la entrada de capitales, tanto de carteras de inversión como de inversión extranjera directa (IED)”, dijo a AméricaEconomía.com Ramiro Tovar, profesor del Departamento de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

¿La tentación del gasto?. Si bien los principales gobiernos del mundo han lanzado planes de estímulo para proteger a sus industrias clave y evitar un alza masiva del desempleo, según Tovar la actual situación va a obligar a las autoridades mexicanas a reducir el gasto público hacia el primer o segundo trimestre del próximo año “y eso tendrá su efecto en el crecimiento”.

¿Qué podría ayudar al crecimiento de la economía mexicana? Para el académico del ITAM no se debe caer en la tentación de una política contracíclica –mayor gasto orientado a estimular el crecimiento- y por el contrario hay que propender “a una mayor disciplina fiscal para contener y reducir el gasto público”.

Merrill Lynch también es de la opinión de mantener “un manejo prudente de las políticas durante el ciclo a la baja”. Lo anterior, acompañado de “mejores precios del petróleo podrían ayudar al crecimiento de la economía mexicana y superar la recuperación estadounidense en 2010”, sostuvo en un informe Felipe Illanes, economista en Jefe para América Latina del banco.

El Gobierno mexicano, en tanto, ha lanzado un plan anticíclico que contempla más gasto en infraestructura, cercano a 5 puntos porcentuales del PIB en el presupuesto 2009. “Es el nivel más elevado que se haya registrado en al menos dos décadas”, manifestó recientemente el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens.

Pero además de que la ejecución de este proyecto ha sido lenta y que el crédito se ha reducido, analistas plantean que el programa no será suficiente para el tamaño del problema. "No me parece que las medidas anunciadas realmente sean suficientes para enfrentar la magnitud del choque", dice Gerardo Esquivel, investigador del Colegio de México (Colmex).

Contagio. Aunque no son miembros del organismo, el informe de la Ocde también se detuvo en las economías de Brasil y Chile. Sobre la potencia sudamericana señaló que se desaceleraría a un 3,0% en 2009 para repuntar a un 4,5% en 2010. Chile, en tanto, se expandiría un 2,6% en 2009 y otro 3,1% en el 2010, retrocediendo desde el crecimiento real de 3,9% previsto para este año.

“Las economías emergentes grandes verán una mayor desaceleración en la actividad, reflejando una demanda débil en el área de la Ocde, una reevaluación de los riesgos financieros y los efectos rezagados de las respuestas previas para enfrentar las presiones inflacionarias”, afirmó la entidad.

Amenaza latente. Pese a la desaceleración económica, la inflación no desaparecerá rápidamente del entorno de ninguna de las tres economías analizadas por la Ocde, “porque la reciente depreciación de sus monedas pondrá presión sobre los precios”.

Según el organismo es probable que el Banco Central de Brasil tenga que reanudar su campaña de ajuste monetario que llevó la tasa de interés referencial a un 13,75% desde un 11,25% inicial.
En el caso de México y Chile, “ambos podrían flexibilizar la política monetaria para proteger sus economías, siempre y cuando la depreciación de sus monedas no reviva las presiones inflacionarias”, agregó la Ocde. Mientras el real brasileño ha perdido cerca de un 24% de su valor frente al dólar en lo que va de este año, el peso mexicano se ha depreciado casi un 19% y el peso chileno ha caído más de un 26%.

Calma gubernamental. Pese al complejo panorama, las autoridades financieras de Brasil y Chile se manifiestan optimistas. “La situación de Brasil es de crecimiento, un potencial de consumo interno también mayor, con fundamentos macroeconómicos sólidos, fundamentos fiscales, inflación bajo control y reservas internacionales en niveles elevados”, dijo Guido Mantega, ministro de Hacienda de Brasil en una entrevista publicada en la última edición de América Economía (ver Más allá del ciclo, Revista N°368).

Igual de confiado se mostró su par chileno, Andrés Velasco, también entrevistado por esta revista. “Hoy Chile tiene más de US$ 25.000 millones (en dos fondos soberanos), que son administrados por el Banco Central siguiendo las políticas de inversión sugeridas por un comité independiente. Esos ahorros nos permiten mirar con tranquilidad la actual coyuntura internacional”.

Con información de Reuters.

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