miércoles, 26 de noviembre de 2008

EE.UU. anuncia nuevo plan de US$ 800 mil millones para reactivar mercado crediticio

El grueso de los recursos provendrá de la Reserva Federal:

El objetivo es respaldar a las compañías financieras y lograr que éstas mejoren sus condiciones y bajen sus tasas de interés.

LUZ MARÍA ZAMBRANA

El gobierno de EE.UU. anunció un nuevo millonario programa para tratar de impulsar el mercado crediticio para el sector inmobiliario, los consumidores y las pequeñas empresas, comprometiendo un monto por US$ 800 mil millones. Las autoridades esperan que este nuevo impulso reactive el consumo.

El programa, liderado por la Reserva Federal y apoyado por el Departamento del Tesoro, tiene dos partes.

La primera, considera comprar US$ 100 mil millones en deuda directa de las instituciones hipotecarias respaldadas por el gobierno, Fannie Mae, Freddie Mac y el Banco Federal de Préstamos Hipotecarios. Los otros US$ 500 mil millones los destinará a amortizaciones garantizadas por títulos avalados por las mismas entidades.

El objetivo de esta iniciativa, que comprende un total de US$ 600 mil millones, "es incrementar el volumen de créditos de vivienda que puedan recomprar Fannie Mae y Freddie Mac, y afectar a la baja la tasa hipotecaria, lo que impactaría en la disponibilidad de créditos para el público en general", explica Enrique Álvarez, de IDEAGlobal.

La segunda parte del programa prestará US$ 200 mil millones a compañías financieras para reactivar el mercado de créditos a los consumidores y a la pequeña empresa. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, aseguró que éste es "un punto de partida" y que el plan puede ser extendido. El Tesoro respaldará los préstamos con una inyección de US$ 20.000 millones, procedentes del plan de rescate de US$ 700 mil millones, aprobados por el Congreso en octubre.

Sin embargo, los analistas consideran que estas medidas pueden tener un efecto acotado, dada la reticencia del sector financiero a prestar al sector de la vivienda y la poca disposición de los consumidores para gastar.

A diferencia del rescate anterior, los recursos para este nuevo plan saldrían de la Fed y no de las arcas del gobierno, por lo que el programa no requirió ser aprobado por el Congreso. Por lo mismo, tampoco impacta directamente en los contribuyentes. "Aunque a la larga es una deuda que se tendrá que cubrir", afirma Álvarez.

El programa, que marca el inicio del uso de la Fed de herramientas poco ortodoxas, sigue sumando al monto total que el gobierno ha tenido que comprometer para enfrentar la crisis económica. Hasta ahora, todos los planes de rescate que se han aprobado representan más del 14,7% del Producto Interno Bruto (PIB) de EE.UU. Considerando que el presupuesto nacional de Chile alcanzará US$ 37 mil millones para 2009, los gigantescos planes equivalen a la impresionante cifra de 57 veces el erario nacional. Si el Congreso aprueba el rescate para el sector automotor, y Barack Obama, lanza su proyecto de estímulo económico, el monto destinado a la crisis en ese país alcanzará el 19% del total de su PIB.

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