viernes, 4 de enero de 2008

Los escenarios posibles que enfrentará Falabella y D&S a días del fallo del TDLC

E. Maldonado / P. Vargas

Los consultantes esperan que la decisión del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, sea una mezcla entre ambas propuestas.
Está todo dicho y hecho. Pese a que no existe una fecha clara de cuándo los controladores de Falabella y D&S podrán juntarse nuevamente y brindar con champaña para celebrar la fusión entre ambas empresas, lo cierto es que en un plazo no mayor a dos semanas comenzará una nueva etapa para dos de los mayores retailers del país.En ese plazo el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) emitirá el fallo sobre esta operación, que viene desarrollándose desde mayo pasado y que no sólo ha tenido como protagonistas a las compañías y a la Fiscalía Nacional Económica, sino que a organizaciones de consumidores, de bancos, de proveedores, supermercados y hasta un particular: Manuel Cruzat Valdés.Desde los inicios del proceso reina un ambiente de optimismo sobre la fusión: nadie cree que el TDLC vaya a recharzarla. La incógnita es bajo qué términos se dará curso a la llamada "gran operación del retail".Y es que ninguno de los involucrados, a excepción de uno entre 18, rechazó de plano esta operación, sino que la condicionó, siguiendo la tendencia de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), organismo que en agosto pasado instó a que el TDLC supeditara una aprobación después de que Falabella vendiese sus 19 locales (hoy 21) de Tottus y San Francisco.Los dardos en contraDespués del 23 de agosto, fecha en que la FNE emitió su duro informe contra Falabella y D&S con la solicitud de vender los 19 locales y además propuso una serie de regulaciones al mercado del crédito en el retail y otras condiciones en el cruce de mercados relevantes en el área inmobiliaria (Saitec de D&S y Mall Plaza de Falabella), las consultantes creyeron que vendría un proceso complejo contra las compañías.Pero lo que parecía una desventaja para las empresas, terminó siendo un punto a favor, ya que a raíz de estas exigencias, la defensa de Falabella y D&S elaboró un documento con una serie de medidas de mitigación, encargado a los economistas Jorge Tarziján, Juan Pablo Montero y Fernando Coloma, donde se propuso vender seis locales (Tottus y Falabella), en las zonas donde el índice de concentración fuese alto.Esto fue visto con buenos ojos en el TDLC, organismo que incluso estudia esta solicitud para la redacción del fallo, lo que está realizando en estos momentos (ver recuadro).Y aunque las consultantes lograron revertir, aparentemente, la petición inicial, ninguno de los involucrados en el proceso apuesta por que el TDLC acoja en un 100% esta medida, ya que se espera que las condiciones que ponga vayan en línea con lo formulado por la FNE, es decir, no sólo velar por una concentración en el área de supermercados, sino además regular lo que vaya a suceder al unir ambas tarjetas de crédito (CMR y Presto) y lo que suceda con los centros comerciales.El ciudadano CruzatPero la disputa por el liderazgo de las condiciones propuestas tanto por las consultantes como por el Fiscal Nacional Económico, Enrique Vergara, no son el único ingrediente de peso en la toma de decisión que realizan en el TDLC.Sorprendentemente, el único particular que se hizo parte de este proceso, Manuel Cruzat, podría tomar relevancia tras su exposición el pasado 22 de noviembre en la segunda jornada de audiencias públicas de este caso.Según el presidente del TDLC, Eduardo Jara, fue muy ilustrativa su exposición, tanto por el contenido de su oposición a la unión libre de Falabella con D&S, como por el hecho de que se trata de un ciudadano, un potencial consumidor de este nuevo actor del retail y que se siente amenazado por la fusión.Cruzat comparó a esta unión y a la concentración que vive el retail a un cartel como la OPEP. Según él, entre ambos holdings tienen el 19% del mercado en Chile, mientras que la organización de productores de petróleo el 15%, y según recordó, es conocido el poder sobre los precios que tienen con ese 15%.Lo que analizará el TDLC de esta presentación es el supuesto oligopolio que habrá, y las consecuencias en la libre competencia. "Si tan sólo esta mayor concentración global generara precios un 1% más altos, los consumidores chilenos pagarían una cuenta anual adicional de US$ 310 millones", aseguró Cruzat.Un escollo en paraleloYa con una fusión ad portas de ser aprobada en un plazo no mayor a los ocho meses, la celebración de los ejecutivos y controladores, igualmente, deberá esperar.Esto porque la SVS sigue investigando el uso de información privilegiada en la compra de acciones previo al anuncio de la fusión. Según los datos manejados por la SVS, se movieron casi $162.827 millones en las acciones de D&S en el mes previo a la fusión, y más de $83.342 millones para Falabella, por lo cual la investigación busca ver quiénes usaron la información antes que el resto del mercado.

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