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jueves, 8 de octubre de 2009

La etiqueta y su relación con el consumidor (internacional)


El uso de los envases no se limita sólo a mantener la calidad del producto en sí, sino que también sirven para presentarlos. El diseño del contenedor y las etiquetas, permiten identificar y distinguir rápidamente a los productos, y son lo primero en lo que se fija un consumidor a la hora de comprar. Un diseño adecuado, atraerá a los consumidores. Además brindan información sobre la marca, fabricante, contenido, ingredientes, sugerencias de uso, cuidados, etc.
Las características del producto
Es importante saber que todos los envases o etiquetas de alimentos destinados a consumo directo deben contar con una serie de datos verídicos que hacen a la información propia del producto. Dichos datos deben estar agrupados en un sector del envase y es imperioso que la información reflejada sea clara y legible. Existen dos zonas de información, una de texto y una de gráficos o tablas. Estos sectores bien diferenciados pueden ser reducidos a uno de texto exclusivamente, si no existiera espacio físico en el envase o etiqueta para disponer de ambos.
La información que necesariamente debe integrar la zona de texto es:
• Nombre del producto y denominación.
• Ingredientes: ordenados de mayor a menor, respecto al peso inicial.
• Contenido neto (en la cara del envase).
• Nombre, razón social y datos particulares del productor/ importador.
• Origen.
• Aprobación y autorización de consumo y comercialización (número de registro nacional de producto alimenticio –RNPA).
• Establecimiento elaborador registrado (número de registro nacional de establecimiento –RNE).
• Fecha de elaboración y fecha de vencimiento.
• Número de lote.
• Modo de empleo, cocción y almacenamiento. En ocasiones se incorporan dibujos ilustrativos para acompañar el texto.
• Información nutricional.
Por su parte, la zona gráfica, debe detallar los siguientes datos:
• Tabla nutricional: en el caso de no aparecer la información nutricional en forma escrita, aparece en forma de tabla.
La Tabla Nutricional detalla los componentes nutritivos del alimento en cuestión. Según las normas Mercosur 26/2003 y 46/2003 sobre rotulado de alimentos que complementan el Código Alimentario Argentino, la referencia recae en la porción estimada de consumo, pudiendo también detallar la composición del producto referida a 100 gramos. Resulta de carácter obligatorio que la tabla nutricional se encuentre bien destacada dentro del envase siempre que el espacio así lo permita.
Lo primero que se observa en la lectura de las tablas nutricionales es el tamaño de la porción y la cantidad de porciones presentes en el contenido declarado en el envase. A esto le sigue, con una marcada división visual, las calorías que contiene la unidad de ingesta, discriminando cuáles de esas calorías provienen de lípidos. Este último concepto se refiere a la cantidad de energía que se obtiene al ingerir el producto.
Seguidamente se encuentra la información de macronutrientes expresada en gramos, en el siguiente orden:
• Carbohidratos.
• Proteínas.
• Grasas totales.
• Grasas saturadas.
• Grasas trans.
• Fibra alimentaria.
• Sodio (en mg.).
Asimismo, pueden figurar de manera optativa otros nutrientes. El porcentaje de la dosis diaria recomendable (%DDR) es de carácter optativo en la legislación argentina y de estar presente se acompaña de una nota aclaratoria que explica la base del cálculo (calorías promedio de la dieta diaria: 2000 kCal.) indicando que las diferencias nutricionales dependen directamente del consumidor.
Finalmente, se dispone la declaración en el rótulo nutricional del contenido de vitaminas y minerales, información obligatoria a detallar en el caso de presentar una proporción mayor al 5% de la ingesta diaria recomendable.
Es usual notar la presencia de leyendas destacando propiedades específicas del producto o características sobresalientes, como ser "libre de gluten", "bajo en colesterol", "sin sal agregada", entre otras. Todas estas expresiones, llamadas también "claims" no deben llevar al engaño o generar dudas al consumidor, mucho menos falsificar información.
Muchas veces se encuentran alimentos que no cumplen con los requisitos de rotulado obligatorios, pero la falta de información generalizada sobre el tema hace que estas imprudencias se pasen por alto durante la comercialización de alimentos, sin responsabilizarse por las consecuencias a posteriori.
Es importante defender nuestros derechos como consumidores con la base del conocimiento de la normativa: una obligación de ciudadanos.
Fuente: Énfasis Logístico

martes, 13 de mayo de 2008

La importancia del Etiquetado en Origen en el cambio de los modelos de negocio

Tomar medidas para reducir los índices de robo influye directamente en una mejora del negocio, y facilitar los procesos de compra a los consumidores incide en el crecimiento de las ventas. De ahí la importancia de proteger con fiabilidad los productos y favorecer al mismo tiempo una mejor exposición en el establecimiento.

El punto de venta es, cada vez más, un lugar de interacción emocional con el comprador, que disfruta de su experiencia de compra merced a soluciones de seguridad que promueven la exhibición abierta de los productos. Para el cliente, el contacto directo con el producto es esencial en su experiencia: ver, tocar, sentir, palpar el artículo es una condición esencial para decidirse a comprar. A los consumidores les gusta manipular y probar los artículos antes de comprarlos. Uno de los incentivos de compra consiste, precisamente, en acceder al producto con libertad antes de adquirirlo. El comprador reclama liberarse de las trabas de seguridad que esconden el artículo y lo encierran.


Mejorar la experiencia del cliente
El Etiquetado en Origen, la aplicación de etiquetas antihurto desde la manufactura o el empaquetado de productos, es clave para favorecer la mejora en esa experiencia del cliente. Es un sistema que crece velozmente y la distribución lo ha estandarizado con finalidades de protección como vemos, cada vez más a menudo, en muchos productos, porque es un valor añadido para el artículo, que le ayuda a estar en los primeros puestos del lineal, incrementando sus ventas y a la vez reduciendo el impacto de la pérdida desconocida. Entre las líneas prioritarias para el uso de este sistema destacan perfumerías, licores, cosméticos, DVD / CD, videojuegos, software, aparatos electrónicos, ropa de diseño, etc.

El proyecto de Etiquetado en Origen es reconocido porque mejora la eficiencia del negocio en toda la cadena ya que permite ahorrar por reducción de merma. Facilita la venta de productos en libre servicio sin que peligre la seguridad, lo que contribuye a un aumento claro de las ventas. El etiquetado oculto e integrado está a prueba de manipulaciones.

El Etiquetado en Origen supone una auténtica revolución en los modelos de negocio facilitando la comercialización de productos de manera atractiva, potenciando su venta, acabando con la exposición condicionada de artículos encerrados bajo llave. Además de deshacerse de las voluminosas cajas de seguridad, el minorista reducirá la pérdida de espacio en las áreas de exposición y el comprador disfrutará de su compra manipulando el producto, comparando y obteniendo más y mejor información acerca de él. Favorece la libre exposición de productos y el acceso sin barreras a productos de valor.


Nuevas tendencias
La mejora de eficiencia también afectará a los fabricantes porque, aunque los productos estén más protegidos, se potencia una mayor visibilidad y la eliminación de envoltorios o envases excesivos, con lo cual, la apariencia es sustancialmente más atractiva.

Las nuevas tendencias en gestión de Pérdida Desconocida en la Distribución tienden a combinar, cada vez más, la prevención del hurto con la publicidad y promoción del producto. El Etiquetado en Origen es clave para conseguir la conjunción de ambos factores, indispensables para rentabilizar con mayor éxito un negocio. El impacto de este sistema de etiquetado en la imagen del artículo es mínimo y permite ubicar los productos protegidos en lugares privilegiados de la tienda, además de maximizar las técnicas de merchandising.

Apostando por el Etiquetado en Origen, el distribuidor consigue disminuir el nivel de hurto en su negocio, pero también simplificar las tareas que se realizan en las tiendas. Se reducen o incluso se eliminan los costes de trabajo asociados con el etiquetado y los artículos llegan al punto de venta listos para su comercialización y sin necesidad de manipulación. La mejora en la cotidianidad del establecimiento es evidente: reducción de tiempo, de costes, de manipulado de productos y una gestión precisa del inventario. El empleado puede dedicar su tiempo a atender al comprador.

La mayoría de los minoristas que utilizan el Etiquetado en Origen RF observan un aumento de los beneficios de hasta el 25 %. Es un proceso que se implementará en función de la rentabilidad de cada familia, categoría o producto. Por su sencilla incorporación a los procesos de fabricación y su rápida desactivación en el punto de venta, el Etiquetado en Origen aportará un valor añadido a los productos, convirtiéndose en una auténtica revolución para el sector y los nuevos modelos de negocio.

Distribución Actualidad, 13 de mayo