lunes, 29 de diciembre de 2008

"No puedes esperar sentado a que se resuelva la crisis"

ESTEVAN DANELIUC, GERENTE GENERAL DE TOPY TOP

SI BIEN ES CONSCIENTE DE QUE EL SECTOR ENFRENTA UNA CRISIS, DANELIUC CREE QUE LOS EMPRESARIOS DEL SECTOR DEBEN PONERSE A TRABAJAR EN BUSCAR MERCADOS Y ENCONTRAR OPORTUNIDADES PARA NO VERSE MUY AFECTADOS. AL MENOS ÉL LO INTENTARÁ
Por Azucena León

Llegó al Perú para lanzar el proyecto Nettalco, hoy una de las principales exportadoras textiles del país, luego pasó a manejar Textil San Cristóbal, por aquel entonces otra grande del rubro, y de allí se lanzó a la aventura de liderar una empresa en crecimiento: Topy Top, una de las pocas compañías que se animó a potenciar marcas propias. ¿La crisis del sector? Con su experiencia, Estevan Daneliuc no luce muy preocupado...

Para los analistas del mercado, este ha sido un año particularmente difícil para el sector confecciones. ¿Cuál es su balance de fin de año?
El sector cerrará el 2008 con un crecimiento, en dólares, de 20,5% a 21% en comparación con el año anterior. Como verá, las cifras continúan en azul, a pesar de que desde hace cuatro meses empezó a notarse una disminución en las órdenes de compra por parte de algunas compañías, en especial de las estadounidenses. Si no hubiera sido por ese bache, el sector terminaría con un crecimiento de 26%.

Siguen en azul, es cierto, pero usted mismo reconoce que desde hace cuatro meses hay una desaceleración importante en la demanda. ¿La crisis es la única responsable de esta caída o ello también está coincidiendo con un cambio en los hábitos de compra del consumidor?

Ambas cosas. En EE.UU. hay gente que tiene temor de quedarse sin trabajo, eso hace que las compañías de retails, en su mayoría, acumulen stocks importantes, pues la gente prefiere ahorrar antes que comprar.

¿Es exagerado afirmar que el sector está en crisis?
Totalmente exagerado. Es cierto que las cosas se están poniendo difíciles, y que si los gerentes, en especial de las grandes compañías, no hacen algo para paliar los efectos de la crisis, el tema podría convertirse en un problema. Pero eso no implica, repito, que el 2008 lo vayamos a terminar mal.

¿La industria está consciente de ese riesgo?
Sí, es por eso que desde hace cuatro años viene haciendo esfuerzos para sustituir a EE.UU. por otros mercados como Brasil, Colombia y, sobre todo, Venezuela.

¿Eso es suficiente?
Bueno, quizá aún le falte más agresividad. No debe esperar a que los pedidos y las órdenes le lleguen cuando esté sentado, debe agarrar la valija e ir a buscar al cliente y demostrar lo bueno que somos.

¿Se debe seguir apostando por un mercado que está en plena crisis?
Sí y es que aun en crisis EE.UU. sigue siendo el comprador más grande del mundo. Pero la apuesta también debe ser por los nichos de valor. Incluso a Europa debemos subirle el porcentaje exportado.

¿Cómo?
Con más sudor, estrategia comercial, agresión en la búsqueda de mercados y vocación de servicio.

Usted se muestra bastante optimista, ¿pero acaso la crisis no ha empujado, al menos a un grande de la confección, a cerrar sus puertas por un tiempo?
Ese es un caso aislado de una empresa que no fue capaz de mantenerse en el mercado. Además, no es la primera vez que cierran, ya lo había hecho anteriormente y no precisamente por un tema de crisis.

Sin embargo, también se ha dicho que, por efectos de la crisis, la industria está dejando de renovar en forma masiva los contratos a sus trabajadores. ¿Es cierto?
Es cierto que se está dejando de renovar algunos contratos, pues no se puede contar con la misma cantidad de personal si tus pedidos tienden a caer. Sin embargo, se trata de un porcentaje muy bajo, que no llega a representar ni el 10% de los puestos de trabajo que demanda el sector exportador; pero esta decisión también responde a un proceso de eficiencia, en el que la industria busca quedarse con el mejor.

¿Qué podemos esperar para el 2009? ¿La cifra podría seguir aumentando?
Quizá la cifra aumente ligeramente entre enero y febrero, meses en los que tenderán a desacelerarse un poco más las exportaciones, pues son pocos los pedidos que se han hecho en esta última temporada del año. Sin embargo, esperamos que la situación se revierta en marzo, cuando los grandes retails vean que luego de los remates de fin de año agotaron los stocks y se vean obligados a realizar nuevos pedidos.

Hace poco el presidente dijo que antes de despedir o dejar de renovar contratos, las empresas deben reducir sus utilidades. ¿Acaso a ustedes no les toca su cuota de sacrificio?
El presidente tiene la obligación de mantener tranquila a la población y de gobernar adecuadamente el Perú, así como a los empresarios les corresponde mantener a flote su empresa. A nadie le agrada dejar de renovar contratos, menos aun cuando se trata de trabajadores en los que ha invertido años de capacitación. Estamos dispuestos a aguantar hasta donde se pueda, pero eso no significa que se dejen de hacer ajustes para asegurar la sostenibilidad de la empresa.

¿Y Topy Top cuántos contratos ha dejado de renovar?
Este año se le ha suspendido el contrato a 250 trabajadores, cifra que no representa ni el 5% de nuestro universo laboral, que llega a cinco mil trabajadores en todas nuestras plantas.

¿No había otra opción?
Lamentablemente no, ante una ola de recesión lo lógico es que las empresas adecúen su personal a la demanda del mercado. Además, esa es una herramienta legal, válida, que se ha otorgado a los exportadores precisamente por las características que tiene el mercado.

Afirmar que el sector está en crisis convirtió a este en un sujeto poco atractivo de crédito...
En el caso de Topy Top no, nosotros hemos seguido expandiéndonos y abriendo nuevas tiendas. Quizá el efecto negativo se dio en las empresas que ya estaban financieramente mal.

¿La única salida a la crisis es la apuesta por la diversificación de mercados?
Ese es el camino. Hoy tenemos mercados que estamos atendiendo y que podrían aprovecharse aun más. No es posible que todavía existan empresas que, abusando de la comodidad, se sienten a esperar y negocien todo a través de un tercero, en vez de ir a buscarse nuevos clientes y nuevos nichos de mercado.

Pese a todo, el foco debe seguir siendo EE.UU. Ya vimos que la concentración de mercado es un riesgo más que una oportunidad.
Es que no me refiero solo a EE.UU., también a Europa y a otros países del vecindario, como Colombia y Brasil, que por su tamaño y capacidad adquisitiva se convierten en una plaza interesante.

¿El sector se está esforzando lo suficiente?
Sí, en el último año EE.UU. pasó de concentrar del 51% al 48% de nuestros envíos, pero la industria debe esforzarse un poco más.

¿Venezuela es un mercado sostenible en el tiempo?
Para los que tienen un negocio independiente como el nuestro y pueden asegurarse de fortalecer sus marcas propias, lo es.

Pero si el precio del petróleo continúa cayendo, la capacidad adquisitiva del venezolano no será la misma ...
Es cierto, pero recuerde que Venezuela destruyó su industria textil hace quince años, ahora es netamente un importador y nosotros nos hemos ganado a pulso ese mercado, dando la batalla a las confecciones chinas. Mientras seamos eficientes, ofrezcamos un producto de calidad y un buen precio, habrá oportunidad en ese y otros mercados.

¿La decisión que tomó el directorio en el 2003, de partir en dos el negocio, les ha dado la fortaleza necesaria para enfrentar la crisis?
Sí, el directorio quería apostar por el negocio del retail y desarrollar marcas propias para no depender tanto de la maquila. El tiempo les demostró que fue la decisión adecuada, pues gracias a ella podemos amortiguar los efectos de la crisis.

En el 2008 también decidieron escindir en cuatro empresas el negocio manufacturero. ¿Esa fue otra estrategia para afrontar de mejor manera la crisis?
Eso se debió a que ya nos habíamos consolidado y el tamaño de la compañía era muy grande. La mejor manera de manejarla era partir el negocio y seguimos ganando, pues hemos logrado que cada una de estas empresas haya desarrollado nuevos productos y servicios que han colaborado en la formación del EBITDA de la compañía.

¿Las empresas peruanas también deben apostar por lo propio?
Las recetas no se pueden trasladar así no más. Cada empresa debe hacer un estudio para determinar sus fortalezas y debilidades e implementar un plan de inteligencia comercial.

¿Cómo se comportará la industria en el 2009?
La crisis golpeará al sector, ello no se puede negar, pero confío en que en el 2009 continuemos creciendo a un dígito, quizá de 5% a 8%, que será todo un logro si lo comparamos con lo que se espera que ocurra en el resto del mundo.

¿Qué planes tiene Topy Top para el próximo año?
Bajaremos el ritmo de inversión, tanto en la apertura de tiendas como en la compra de activos. Solo tenemos previsto desembolsar US$5 millones para completar lo que quedó pendiente de invertir este año. Tomaremos un respiro, buscaremos potenciar nuestra eficacias, consolidarnos en retail y seguir compitiendo con más éxito del que hemos logrado hasta ahora.

¿Cuánto crecerán este año?
Gracias a la expansión agresiva y la apertura de nuevas tiendas en Venezuela y Colombia, creceremos 130% en comparación con el año anterior.

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