jueves, 31 de julio de 2008

Los buscadores que intentan desafiar la hegemonía de Google en el mercado

esta semana se lanzó cuil, un buscador que no logró convencer a los críticos
Constanza Sturm

Pese a que Google es el líder indiscutido de las búsquedas en Internet, con casi un 80% de participación de mercado, hay algunos que siguen intentando quitarle una tajada.

Esta semana, la atención estuvo focalizada en el último intento: Cuil, un motor que atrajo mucha atención debido a que fue formado por tres ex ingenieros de la propia Google. Pero Cuil está lejos de ser el único en enfrentarse al titán. Además de Yahoo!, el segundo del mercado con un 12% de participación, en los últimos años se han lanzado varias iniciativas, que han intentado sin éxito opacar el megabuscador.

Malos resultados

Dados sus orígenes, Cuil llamó fuertemente la atención. Además de presentar los resultados de forma innovadora, como si se tratara de una revista o un sitio de noticias online, Cuil asegura que su base de datos de sitios Web supera a la de Google, con un índice de más de 120.000 millones de páginas.

El índice de sitios de Google no está revelado, aunque se estima en algo más de 40.000 millones, un tercio de lo que tendría Cuil. Sin embargo, en las pruebas tras su lanzamiento, Cuil no logró demostrarlo, decepcionando a los críticos. En búsquedas tan básicas como “dog” (perro), Cuil entregó 280 millones de resultados, versus 498 millones en Google. Peor aún resulta si se busca términos en español (o cualquier otro idioma que no sea inglés).

Otro de los intentos más notorios fue Wikia Search, lanzado en enero pasado por el mismo creador de Wikipedia, Jimmy Wales. Hasta el momento, es poco el éxito que ha logrado. La principal crítica, otra vez, son los pobres resultados.

La idea de Wikia Search es permitir a los usuarios agregar, quitar, reordenar, comentar y calificar los resultados de búsqueda, haciendo a éstos más “humanos”, manejados por una comunidad de personas en lugar de robots.

Una idea parecida es la de Mahalo, manejada por una comunidad de “editores” que revisan los sitios web, escriben resúmenes y califican los resultados de cada búsqueda, intentando eliminar de los resultados páginas que sean spam o que infecten con malware, cosa que los buscadores automáticos tienen más problemas para hacer. Sin embargo, debido a este sistema de operación, la cantidad de páginas en su base de datos es muy inferior, alcanzando a fines del año pasado apenas unas 25.000.



Donde Google no es rey

Otros han intentado una estrategia diferente, enfocándose en segmentos específicos. Es el caso del buscador Baidu en China, que cuenta con un 57,6% de participación en un mercado con más de 1.300 millones de personas. Más atrás se queda Google China con un 21% y Yahoo! con un 12,5%, según la agencia estatal Xinhua.

Lo mismo pasa en Rusia, donde la hegemonía del mercado la tiene Yandex, con un 44% del mercado, según cifras de ComScore. Google queda otra vez atrás con alrededor de un 22%.

Ninguno de los dos ha sido mal negocio. En junio de 2006, los ingresos semanales de Yandex por avisaje superaban el millón de dólares, y se espera que hacia fines de este año la compañía empiece a cotizarse en el Nasdaq, recaudando en el proceso unos US$ 2.000 millones, según las estimaciones de analistas.

En tanto, Baidu anota una capitalización de mercado de US$ 6.430 millones, después de abrirse a bolsa en 2005.

Ideas similares se están desarrollando también en Medio Oriente. Guruji.com, lanzado en 2006, es un buscador indio, enfocado en los consumidores de ese país. Otro proyecto es Sawafi, un buscador planeado para el mundo árabe, que aún no ha sido lanzado.

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