lunes, 28 de julio de 2008

Colombia y Perú, los países "estrella" para la inversión chilena, dan las claves de su despegue

Según encuesta "Las Empresas Más Respetadas de Chile 2008" Adimark-La Segunda, ambos países son los preferidos por los empresarios chilenos para hacer negocios. Sus embajadores explican las razones del éxito y el compromiso de los Presidentes Uribe y García.

Perú: "La promoción de las inversiones no es una posición oportunista, es una política de Estado"

"El entusiasmo que tengo lo veo ratificado por los hechos todos los días. No hay ningún tema, incluso el de La Haya, que supere la velocidad de la integración chileno-peruana, con relaciones creciendo de manera sostenida en múltiples dimensiones, que a pesar de todo lo que publican los periódicos, no se detienen ni se van a detener", asevera convencido el embajador de Perú en Chile, Hugo Otero, sobre el estado de los intensos vínculos bilaterales.

Sus ejemplos abundan en ámbitos tan variados como la próxima celebración del Día del Perú, el 28 de julio, por iniciativa de la comuna de Recoleta; la participación de nuestro país como invitado de honor en la Feria del Libro en Lima y el rol conjunto de ambas cancillerías en la próxima reunión de los países latinoamericanos integrantes de APEC. O un reciente acto que lo llena de orgullo: la inauguración de un busto de O'Higgins en la sede de la embajada: "Recojo una idea de don Bernardo O'Higgins en una carta al Presidente Prieto: Mientras más crezca el Perú, mayor puede ser el crecimiento de Chile, y viceversa".

Es que Otero asigna una importancia fundamental al fuerte incremento del comercio e inversiones al ritmo del sólido crecimiento peruano, con 8 años de expansión sostenida. Las estimaciones de que la economía crecerá a un ritmo de 7% hasta el 2015 se basan en una realidad comprobable. Las exportaciones crecieron 16% en 2007 y la inversión privada se incrementó en 7,9% anualmente en los últimos 5 años", destaca. Una base que se potenciará con la ampliación del Acuerdo de Libre Comercio, que brindará mayor seguridad jurídica a las transacciones bilaterales y le hace prever un alza del intercambio desde los US$ 2.700 millones en 2007, los más de US$ 3.000 millones previstos en 2008, a más del doble en algunos años.

Junto a los "datos duros", el embajador destaca la política pro inversión liderada por el Presidente Alan García. "En una reunión con empresarios chilenos, el Presidente les decía: 'No se queden en Lima, quiero que también entren a las provincias, ¿por qué no invierten en Puno o Juliaca?'. Después, Hörst Paulmann me dijo: '¿Y dónde queda Juliaca?'", relata Otero sobre las oportunidades por explotar en su país.

"Sea cual fuere el resultado en La Haya..."

-¿Su gobierno mantendrá esta actitud pese a las diferencias que tienen ambos países en materias como las delimitaciones marítimas?

-El Presidente García sostiene que Chile es socio fundamental del Perú, afirmación que no ha sido recogida en su trascendencia. Chile necesita ampliar su economía y el Perú requiere inversiones para seguir creciendo, somos interdependientes y eso cambia el eje. Esta visión cambia el viejo enfoque de rivalidad en nuestras relaciones, que son mucho más grandes que nuestras dificultades.

-Sin embargo, todavía existe desconfianza en amplios sectores en su país.

-Persiste en las mentes la vieja idea de la rivalidad y eso es por la educación y el manejo de otros factores, pero tendrán que ser superados. Nuestras relaciones son bien complejas porque son de hermanos. Valoro lo que ha dicho la Presidenta Bachelet en cuanto a establecer una relación inteligente con el Perú, de tal forma que ninguno de los problemas que puedan surgir haga que las relaciones se interrumpan.

-¿Aun con el arbitraje de La Haya pendiente?

-Sea cual fuere el resultado en La Haya, no tiene por qué afectar los intereses de nuestros pueblos. Es un tema jurídico.

-¿Qué le parece que el crecimiento de Perú se haya convertido en todo un referente para el debate económico interno en Chile?

-El crecimiento económico peruano no pretende ser referente de Chile en su debate interno. En el mundo global todos miramos a todos, y más bien los peruanos hemos aprendido de muchas experiencias positivas de Chile. Si el gobierno peruano ha asumido que Chile es un ejemplo interesante del cual podemos aprender y crecer más rápido, competir y ganarle, eso no significa que seamos rivales. En ningún caso seremos rivales de Chile, será para que nos complementemos más.

-En el pasado reciente hubo empresas chilenas que vivieron momentos difíciles en Perú, ¿qué seguridad existe de que no habrá retrocesos?

-Alan García ha sido muy valiente y ha tomado una decisión de Estado al promover las inversiones como eje de su política de gobierno. La política de promoción de inversiones no es una posición oportunista, es una política de Estado que él ha encabezado. El Presidente ha ratificado sus palabras con los hechos, hay coherencia en una política liderada por el propio Presidente y la respuesta de los empresarios chilenos también ha sido coherente.

--El empresario peruano Dionisio Romero expuso que las mayores oportunidades en Perú están en minería, pesca, agroindustria, construcción y energía. ¿Está de acuerdo?

-Sí, pero también existen múltiples posibilidades en turismo, acuicultura, infraestructura y petroquímica. Y hay estudios de factibilidad para una probable interconexión de fuentes hidroenergéticas de Puno y Madre de Dios con el norte de Chile, por parte de una empresa peruana y otra chilena. Y existe un área poco valorada por los analistas: nuestra gente, que llama la atención de mis amigos chilenos inversionistas, quienes me comentan que les llama la atención la calidad del trabajador peruano. Es un diamante en bruto que puede dar magníficos resultados.

-¿Qué expectativas tiene sobre la evolución de las inversiones chilenas?

-El crecimiento de la inversión chilena continúa y se ubica como tercera fuente extranjera directa. Según cifras del Ministerio de RR.EE. de Chile, la inversión acumulada hasta el 2007 ascendería a US$ 5.575 millones y en el presente año superaría los US$ 6.000 millones. Algunas de las principales empresas chilenas siguen ampliando sus operaciones en mi país, mientras se anuncian nuevas inversiones en el campo agrícola, construcción, servicios y petroquímica. Falabella se abrirá en la Bolsa de Valores de Lima, Cencosud emitió bonos y las AFP peruanas -y a través de ellos los ciudadanos de mi país- están entrando al mercado chileno con sus platas.

El "efecto" Betancourt: "Sin duda, hoy el inversionista tiene más seguridad"

Aunque Colombia ya está más que consolidada como uno de los destinos principales para las inversiones chilenas, hay sólidas razones para prever que la atracción que ejerce ese país aumentará en el fututo. En el campo bilateral, las expectativas están puestas en la próxima entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con este país de 45 millones de habitantes, ya ratificado en Chile y sólo a la espera del visto bueno final de la Corte Constitucional colombiana para entrar en vigor.

"Tengo confianza en que antes de los próximos dos meses esté aprobado, y una vez que entre a implementarse, crecerá la relación comercial. Estamos apostando a que este año tendremos un intercambio comercial cercano a US$ 1.500 millones", afirma el embajador de Colombia en Chile, Carlos Julio Gaitán. Un salto sustancial en relación con la balanza comercial en torno a US$ 1.000 millones de 2007 y al promedio de US$ 600 millones de los cinco años anteriores.

Anticipa una irrupción de firmas chilenas en las áreas de servicios y el sector financiero, mientras que los colombianos aprovecharán la posición de Chile "como una base de apalancamiento para acercarnos a toda la cuenca del Pacífico". A esto añade que más empresas de su país harán negocios en Chile siguiendo la ruta de la familia Piccioto en Viña Undurraga o de Terpel, "que acaba de hacer la inversión más importante que haya hecho una empresa colombiana en el exterior, con cerca de 260 puntos de distribución de combustible".

Pero las apuestas no se limitan al TLC, porque los chilenos están en la primera fila para aprovechar el salto que está dando Colombia en la superación de sus conflictos con la conducción de Alvaro Uribe y que marcó la exitosa liberación de Ingrid Betancourt.

-¿Cree que este acontecimiento marcó un antes y un después que también favorecerá a la inversión?

-Sin duda, hoy el inversionista tiene más seguridad en Colombia. La política de seguridad democrática ha venido dando resultados: hace 5 años, la guerrilla tenía 35 mil hombres que hoy no pasan de 6.000. La guerrilla está aislada, incomunicada, mientras que la autoridad, el Ejército y la policía cubren la totalidad de los municipios. Esperamos que este grupo responda de manera generosa y patriótica a la propuesta de sentarse a la mesa de discusión y acordar una paz que permita acordar una reinserción de estos movimientos a la vida política, social y económica. Si eso se da, seguramente serían muchas las empresas de todo el mundo que llegarían a invertir.

-Se prevé que esto permitirá desarrollar sectores, como la minería y la explotación forestal, hasta ahora restringidas por la falta de seguridad. ¿Abrirá esto nuevas oportunidades de negocio?

-Estos sectores tendrán un surgimiento y crecimientos muy importantes, y me imagino que países como Chile estarían dispuestos a ayudarnos en temas como la minería y forestación. Sin duda que tendría que haber un gran auge en ganadería, producción de alimentos, o las flores. Nuestro país tiene ventajas de tipo macroeconómico, crece por encima del 5%, y aun cuando en este momento de dificultades, tiene una inflación tolerable.

-¿Qué continuidad tendrán los gestos pro inversión del presidente Uribe?

-Nuestra política de seguridad democrática es el pilar que ha logrado imponer una política de autoridad, de disciplina, respeto, defensa de los derechos ciudadanos y, por ende, del inversionista extranjero. Y, paralelamente, el Presidente es la persona más informada de lo que está aconteciendo a diario en cualquier lugar de la patria. El candidato Piñera lo acompañó a uno de sus consejos comunales, que realiza permanente y consecutivamente, y que le permite hacer las correcciones de rumbo que sean necesarias. Hoy algunos países miran la autoridad con que mi gobierno ejerce su mandato. Colombia ha tenido dificultades de orden y seguridad por muchos años, pero con su llegada, el Presidente Uribe todos los días le da garantías a quien quiera invertir.

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