domingo, 22 de junio de 2008

El rey de la papa

Gracias a un sistema de producción escalonado que se ideó hace muchos años, este agricultor de Zipaquirá cosecha papa durante todo el año en 1.500 hectáreas. Todos los días lleva 1.000 bultos a Corabastos. En torno a la papa forjó su grupo empresarial.

Cuando llegamos a la entrada de su oficina nos dimos cuenta de que no se trataba de un cultivador de papa común y corriente. Nos recibió un aviso que decía 'Grupo Gutiérrez Rovayo'. Sin ser ostentosas, sus instalaciones son elegantes. Recepcionista en la entrada, cómoda sala de espera, paredes, marcos y tapetes impecables. Su despacho es amplio y está adornado con cuadros, las fotos de sus hijos y nietos y las condecoraciones que le han ido otorgando a lo largo de su vida. En su escritorio no hay computador a la vista, pero sí sobresale una sumadora con rollo de papel que revela su espíritu nato de comerciante. Su apariencia también impresiona. Luis Eduardo Gutiérrez Rovayo viste de manera impecable: traje, corbata, pañuelo en el bolsillo izquierdo de su saco y zapatos brillantes.

Hoy, cuando el precio de la papa está en el ojo del huracán porque su precio subió 135,4% entre enero y mayo del 2008, a más de uno se le viene a la memoria la imagen de este agricultor que en 1980 fue considerado el más grande productor individual de papa en el mundo y que en la actualidad cosecha él solo 1.500 hectáreas. Por eso es considerado el 'Rey de la papa" en Colombia. Desde muy joven, Gutiérrez se dedicó al cultivo de este tubérculo, y quienes lo conocen de tiempo atrás sostienen que siempre tuvo un agudo sentido para los negocios. Es de los que comparte, por ejemplo, la consigna de que 'cuando la panela está barata, hay que sembrar caña'. Por eso es que durante el año pasado sembró más papa que de costumbre. La razón, durante 2006 y 2007 los precios de la papa cayeron y miles de productores quebraron, motivo por el cual no sembraron papa el año pasado, afectados también por el alto costo de los insumos. Dicha escasez es la principal causa de que se haya disparado el precio. Y gracias a su olfato, Gutiérrez es uno de los que mejor ha logrado capitalizar esta situación. Por algo dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

De hecho, en 1980 cultivaba más de 3.000 hectáreas al año, para lo cual no solo sembraba en sus fincas sino que arrendaba al menos 72 terrenos a terceros. En la actualidad, revela que solo cosecha 1.500 hectáreas que son de su propiedad y que aporta al mercado nacional 450.000 bultos anuales (unas 22.500 toneladas), lo que le permiten llevar todos los días 1.000 bultos a la Central de Abastos de Bogotá, pues allí le pagan 'chan con chan', como no sucede con las grandes cadenas. Consciente de que solo sabe cultivar, Gutiérrez deja la comercialización en manos de los mayoristas que son los que se encargan de distribuir el producto por toda la cadena. Desde ese momento, y a medida que a la papa se le van agregando valores agregados como selección, lavado, transporte y empaquetamiento, entre otros, el precio se va encareciendo hasta llegar al consumidor final ya sea en las grandes superficies, supermercados o tiendas de barrio.

Gutiérrez sigue siendo de lejos el más grande cultivador de papa en el país, como lo reconoce el gerente de la Federación Colombiana de Cultivadores de Papa (Fedepapa), Augusto del Valle. Según cifras de la agremiación, unas 100.000 familias viven de esta actividad agrícola en las zonas andinas de Colombia donde se producen 2,5 millones de toneladas al año. Sin embargo, su cultivo se caracteriza por ser muy disperso, aislado y de pequeños cultivadores con limitado acceso a la tecnología.

Pero Gutiérrez ha sido la excepción. Del Valle, que lo conoce hace 33 años, dice que Gutiérrez se ha caracterizado por ser un buen administrador, cuidadoso y amigo de la técnica. Relata que un agrónomo que se llamaba Hernando Parra fue el que le inculcó la importancia de la tecnología y de los rendimientos. Y en efecto, sus plantaciones registran los mayores índices de producción: 50 toneladas por hectárea. Según el dirigente gremial, la decisión muy temprana que tomó de utilizar solo semilla certificada también ha sido parte de su éxito. "Fue de los primeros en construir instalaciones técnicas para tratar y seleccionar semillas. Él produce sus propias semillas pero también les vende a terceros. También fue el primero que le adecuó oficinas al veterinario y al agrónomo y en contar con su propio laboratorio para estudiar enfermedades y plagas", explica Del Valle.

Cuando Luis Eduardo Gutiérrez tenía 17 años, su padre se enfermó y por eso tuvo que tomar las riendas de su finca 'Campoalegre', ubicada en la vereda Río Frío, en Zipaquirá. Desde entonces se dedicó al cultivo de la papa y dejó de un lado los estudios tras cursar tercero de bachillerato. "Me fue bien desde un principio y le dije a mi papá, que soñaba con que fuera abogado, que no iba a estudiar más. Y así fue como empecé, sacando 13 cargas", cuenta.

El escalonamiento

Pero en este negocio se gana y se pierde. En el 69, Gutiérrez se quebró luego de que los precios se fueron al piso. Pero un gerente de una sucursal del Banco de Bogotá, que ignoraba que estaba quebrado, le prestó la plata suficiente para que volviera a empezar. Y desde ahí desarrolló una nueva estrategia que hasta hoy le ha dado resultado: la siembra escalonada. Poco a poco fue adquiriendo terrenos en distintas altitudes con lo cual logró cosechar papa durante todo el año, pero de manera programada (enero-marzo, abril-junio, septiembre-noviembre). En este sentido, Del Valle destaca el hecho de que Gutiérrez siempre fue muy acertado para comprar propiedades rurales, desde el punto de vista de localización y calidad de la tierra. "Todo el año está sembrando y equilibra precios bajos con altos. Si juntamos todos estos hechos, no hay duda de que Gutiérrez es el 'Rey' de la papa en Colombia", sostiene.

Alrededor de este producto Gutiérrez levantó su organización, que hoy cuenta con varias unidades de negocios como producción de papa (industrial y comercial), semillas, ganadería (de carne y de leche), genética, venta de maquinaría agrícola y, más recientemente, construcción. Gutiérrez fue el fundador de Fedepapa en 1975, de la cual fue el presidente de la junta directiva hasta hace un par de años. También se distinguió por ser de los primeros en andar con escoltas en la Sabana de Bogotá y en tener su propio helicóptero. También le jaló a la política, pues fue concejal durante ocho años en Tausa y cuatro más en Zipaquirá, pero lo aburrió la politiquería.

Otro que lo conoce desde hace muchos años es el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafel Mejía, quien describe a Gutiérrez como una persona honesta, trabajadora, emprendedora y con una gran visión para los negocios. "Ha hecho parte de la junta directiva de la SAC durante muchos años. Es un empresario digno de admirar y debe servir de ejemplo a la juventud de hoy. Se ha hecho con trabajo honesto y poco a poco", dice. También destaca que, alrededor de la papa, Gutiérrez haya desarrollado otras actividades como la lechería.

En este sentido, la presidenta de Asociación Nacional de Productores de Leche (Analac), María Cristina Uribe, explica que Gutiérrez encontró los estándares y las dosis ideales para alimentar el ganado con 'richi' (papa chiquita). "Es un excelente productor de leche, maneja unos esquemas diferentes a los de los demás productores, ideados por él mismo. Tiene uno de los rendimientos y tasas de rentabilidad más altas. Además produce leche de muy buena calidad y maneja unos volúmenes altos", sostiene la dirigente gremial.

Como el trabajo es arduo, Gutiérrez se acuesta a las 8 de la noche y a las 4 de la mañana ya está hablando con los administradores de sus cultivos y lecherías, pues está pendiente hasta de la última vaca. Por lo pronto, el precio de la papa lo tiene contento, y según Fedepapa, la dicha le durará todo el año pues la tendencia es que el precio se mantenga alto durante los próximos seis meses. Así que por ahora, el Rey de la papa seguirá reinando.

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