jueves, 15 de noviembre de 2007

Los expertos advierten: UBS y Citigroup tendrán que realizar mayores provisiones de las anunciadas

Éste será un año que difícilmente olvidará la gran banca de inversión. Lo que parecía que sería una crisis aislada que sólo afectaría a las entidades hipotecarias de Estados Unidos, se ha extendido en los últimos hasta convertirse en una auténtica bola de nieve que arrasa todo cuanto encuentra a su paso.
Las noticias sobre el impacto negativo de la crisis en algunas de las mayores firmas de inversión del mundo se suceden y los expertos señalan que el impacto sobre el mercado continuará durante los próximos cinco o seis meses, “como mínimo”. “Es muy difícil imaginar un fin cercano a todo lo que está sucediendo”, comenta hoy un analista a The Wall Street Journal.
Morgan Stanley, Citigroup, Merrill Lynch o UBS son los casos más llamativos si bien, esos mismos expertos advierten que las pérdidas podrían ser superiores a lo inicialmente previsto. En concreto se refieren a UBS y Citigroup que han anunciado recientemente que tendrán que hacer frente a provisiones en el cuarto trimestre de más de 7.100 millones de dólares en el caso del primero, y de entre 8.000 y 10.000 millones, en el del segundo.
El mayor banco de inversión de Suiza por capitalización es uno de los que más preocupa al mercado. “UBS está seriamente en riesgo de sufrir pérdidas mayores a las anunciadas”, comentaba en un reciente informe Lehamn Brothers.
Uno de sus analistas Jon Peace cree que UBS tendrá que reconocer pérdidas adicionales ya que considera que tiene su exposición subprime es tres veces superior a la de Merrill Lynch, que a finales de octubre anunció un agujero de 7.900 millones. Por su parte, el analista de Deutsche Bank, Matt Spick, calcula en 8.000 millones de dólares las provisiones que deberá realizar UBS.
Los expertos tampoco se muestran demasiado optimistas respecto a Citigroup, que sorprendía al mercado hace unas semanas al anunciar que tenía 43.000 millones de dólares expuestos a vehículos especiales de inversión. Si el comportamiento de los activos hipotecarios empeora, señalan varios analistas, la entidad se verá obligada a reconocer mayores provisiones que podrían rondar los 2.000 ó 4.000 millones de dólares adicionales que podría rondan las cifras de Merrill Lynch o Morgan Stanley.
Goldman Sachs, Deutsche Bank se salvan de la quema
Pese a este efecto contagio, lo cierto es que hay quienes han conseguido salvar el tipo. Es el caso de Goldman Sachs, que permanece como la estrella del sector, mientras que Deutsche Bank tiene menor exposición a apuestas arriesgadas que sus competidores. Lehman Brothers también parece estar a salvo de la crisis.
Respecto al primero, pese a que a principios de semana Bloomberg recogía que el banco estadounidense contaba en su cartera con un porcentaje de activos difíciles de valorar - mayor, incluso, que Citigroup y Merrill Lynch-, su presidente ejecutivo, Lloyd Blankfein dejaba muy claro un día después a estas informaciones que no espera sufrir amortizaciones significativas de sus activos. Sus comentarios ayudaron a impulsar sus acciones en bolsa, que se han resentido en las últimas semanas.
Por su parte, Deutsche Bank, aunque ha reconocido una exposición de 1.460 millones de dólares, los resultados del tercer trimestre no se han visto afectados por la crisis.