viernes, 13 de noviembre de 2009

La historia del supermercadismo español


España tiene supermercados gracias a los ministros tecnócratas de Franco. Ésta es una de las conclusiones que se extrae de un libro editado por Caprabo, compañía española de supermercados, para conmemorar el 50 aniversario de su fundación y que reconstruye la historia del nacimiento del formato comercial más extendido en la actualidad.
Según el historiador Daniel Venteo, fue Alberto Ullastres, ministro de Comercio y artífice junto a Mariano Navarro Rubio del Plan de Estabilización Económica de 1959, quien puso en marcha la Operación Supermercado, una estrategia orientada a modernizar la economía española en el plano comercial.
En este contexto, en 1956 un grupo de industriales y comerciantes españoles viajaron a Estados Unidos para estudiar su mercado detallista y, en particular, las bondades de una nueva fórmula comercial: los autoservicios.
Sólo dos años después de esa misión, en 1958, el Gobierno, a través de la Comisaría General de Abastecimientos y Transportes (CAT), decidía poner en marcha su propia red de supermercados en España con la inauguración del primer autoservicio público en San Sebastián. Ullastres animó a la iniciativa privada a replicar el modelo, lo que favoreció el nacimiento de compañías como Supermercados Españoles (Madrid), Autoservicios Benavides (León) y la catalana Caprabo.
Fundada por las familias Carbó, Prat y Botet –que tenían comercios de ultramarinos–, la empresa inauguró su primer supermercado el 11 de julio de 1959 en la calle Sant Antoni Maria Claret, en Barcelona. Cincuenta años después, el establecimiento sigue hoy abierto, lo que le convierte en el más antiguo de España y en uno de los primeros de capital privado.
La apertura de la tienda, que disponía de 700 productos distintos y cuatro líneas de caja, supuso una auténtica revolución entre los consumidores, a quienes atraía especialmente el hecho de poder tomar directamente los artículos de las estanterías. En el primer día de apertura, la recaudación del supermercado ascendió a 32.761 pesetas (de entonces).
Caprabo abrió un segundo establecimiento sólo medio año después, y en 1968, ya contaba con veinte tiendas y un almacén central que estrenó un sistema informático basado en un ordenador IBM con fichas perforadas.
El director general de la cadena, Javier Amezaga, destacó ayer que Caprabo ha sido “siempre pionera” en el sector y recordó hitos como la apertura del primer súper con gasolinera (en 1995), la venta de leches infantiles y la tienda en Internet (2001). Caprabo cuenta hoy con 350 puntos de venta y, desde 2007, pertenece en un 75% a Eroski.
Fuente: Expansión.com