Hernando Salazar
Bogotá
En Latinoamérica los precios del combustible oscilan entre US$0.13 y US$1.29.
Si los precios internacionales del petróleo han caído sustancialmente en los últimos meses, ¿por qué no pasa lo mismo en las gasolineras de gran parte de los países de América Latina?
La pregunta se la están haciendo millones de consumidores por estos días. La respuesta es compleja y tiene que ver, sobre todo, con los impuestos sobre los combustibles y con el papel de los Estados en la regulación de los precios y el otorgamiento de subsidios.
Así como hay países con impuestos superiores al 60%, como Argentina, o cercanos al 40%, como Colombia, hay otros, como Estados Unidos, donde los tributos sobre los combustibles no pasan del 20%.
Y así como hay países donde los precios son libres y dependen directamente de las cotizaciones internacionales, como Estados Unidos y Chile, hay otros con esquemas mixtos, como Perú y Colombia, o donde hay un férreo control, como Venezuela y Ecuador.
Lo anterior explica que haya tantos contrastes en las estaciones de gasolina de la región. El año empezó con alzas en México y Chile, con rebajas en Perú y El Salvador, y con precios congelados en Colombia, para citar sólo unos casos.
El ranking de precios
Por eso hay tantas diferencias en los precios que pagan los consumidores finales por un litro de gasolina. Los más baratos son Venezuela (US$0,13), Ecuador (US$0,35) y México (US$0,35). Les siguen Estados Unidos (US$0,58), Colombia (US$0,91), Panamá (US$1,06), Perú (US$1,16), Chile (US$1,20) y Brasil (US$1,29).
En Colombia hay molestia con el gobierno por el precio de los combustibles.
En Colombia hay malestar con el gobierno, que durante los últimos diez años adoptó una política para equiparar los precios locales de los combustibles con los internacionales. Y esto significó alzas todos los meses, casi sin interrupciones.
La Federación de Distribuidores de Derivados del Petróleo, Fendipetróleo, le indica a BBC Mundo que actualmente en Colombia los precios de los combustibles equivalen a entre un 105 y un 115% de los precios internacionales.
Ante la caída de los precios del petróleo, el gobierno del presidente Álvaro Uribe decidió crear un fondo para amortiguar eventuales alzas en el futuro y, luego de una pequeña rebaja a finales de 2008, anunció la congelación de los combustibles por tres meses.
Pero la decisión no cayó bien. Un editorial del diario El Tiempo se quejó de que las autoridades no le trasladen a los consumidores los menores precios internacionales.
"No tiene presentación que, al gusto del Gobierno, se usen las herramientas de liberalización y de intervención de precios de un bien tan sensible. Ahora que el crudo ha bajado por la desaceleración económica global, sería el momento de que los consumidores finales colombianos disfrutaran de un alivio en el costo de la gasolina", dijo el editorial del influyente diario el pasado miércoles.
¿Momento de liberalizar precios?
Expertos consultados por BBC Mundo, como el ex ministro de energía Juan Camilo Restrepo, dicen que en este país "matamos el tigre y nos asustamos con el cuero".
Según él, luego de todo el esfuerzo por internacionalizar los precios locales de los combustibles y desmontar los subsidios que pagaba el Estado ya era el momento "de liberalizar los precios, como sucede en Chile y Estados Unidos".
Restrepo cree que no sería improbable que el gobierno tomara los recursos del fondo de estabilización para solucionar problemas fiscales en un año donde la economía sentirá los efectos de la crisis mundial.
Sin embargo, el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, se defiende y afirma que "el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles es un ahorro que no es del Gobierno Central, es un ahorro que les pertenece a todos los colombianos".
Rodrigo Valencia, presidente de Fendipetróleo, apoya la creación del fondo, "como un mecanismo para la estabilización de precios, pues no somos una economía que pueda absorber la volatilidad de los precios".
En diálogo con BBC Mundo, Valencia dice que los altos precios de los combustibles en Colombia se deben, sobre todo, a la gran cantidad de impuestos que se pagan. "Y el Congreso de la República no es muy dado a suprimir impuestos", señala.
La situación de Colombia no es la excepción en otros países, donde así las cotizaciones del petróleo caigan en el mercado internacional los fiscos nacionales y regionales se nutren de lo que pagan los consumidores en las gasolineras.
Y esos impuestos no caen nada mal en una época de vacas flacas como la que se avecina en la economía mundial.
http://news.bbc.co.uk/
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